En un caso de graves implicancias institucionales, se desarticuló un plan narco-criminal para asesinar al ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, exjefe de la Policía Federal en tiempos de Patricia Bullrich, y a dos altos funcionarios judiciales: el juez federal de Paraná Leandro Ríos y el fiscal federal José Ignacio Candiotti. El complot buscaba generar conmoción y evitar un juicio clave que inicia el martes contra el gaucho narco Leonardo Airaldi, un próspero empresario agropecuario con vínculos en el narcotráfico de Santa Fe, Rosario y el conurbano bonaerense.
El perfil criminal de Airaldi se reveló tras el secuestro de 30 kilos de cocaína en el Paraje Gaboto, en la desembocadura del delta del Paraná, una zona clave para el narcotráfico fluvial. Testimonios de presos santafesinos y escuchas telefónicas destacan sus propiedades en Entre Ríos con pistas para avionetas provenientes de Bolivia y Paraguay, facilitando el trasbordo de droga por el Río de la Plata hacia Europa. Este estanciero narco se ufanaba de su logística perfecta, conectada al río para envíos masivos, similar a operaciones de bandas como Los Monos en Rosario.
La desarticulación del plan se debió a una alerta temprana del servicio penitenciario de Entre Ríos, gracias a un preso informante en la Unidad Penal 9 de Gualeguaychú, donde está alojado Airaldi. El informante detalló la contratación de sicarios uruguayos por 40.000 dólares, apuntando a los funcionarios durante vacaciones en Punta del Este, y al ministro Roncaglia. Incluía vehículos para transporte y cal para eliminar cuerpos. Escuchas y allanamientos confirmaron el complot, con medidas de seguridad implementadas para las víctimas.
El juicio contra Airaldi por narcotráfico inicia el martes pese al intento de sabotaje, destacando la creciente audacia de organizaciones criminales desde cárceles, similar a casos en Santa Fe. La información del informante, motivada por beneficios penitenciarios como morigeración de pena o traslados, fue clave para prevenir los atentados y afectar el proceso judicial, generando conmoción en la provincia.