Gracias por ver el video. Último Rincón del País con Paula Bernini que está en Gualeguay. No sé cómo le habrá ido anoche en los carnavales, cómo habrá terminado la noche. ¿Cómo se decían los de Gualeguay? No me acuerdo. ¿Cómo era la gente? ¡Gualeguayos! ¡Gualeguayos! ¡Son gualeguayos! ¡No hubo baile, no hubo baile! Pedir disculpas, disculpas a todos los gualeguayos porque yo creo que les arruiné la comparsa. ¿Qué pasó? ¿Bailaste la comparsa? Con la orquesta, bailar, cantar, el público me lo pedía, me arrastraron prácticamente y bueno, tuve que agarrar y desplegar mis dones de cantante, mis dones de bailarina. ¡Un desastre! Pero les digo una cosa, el carnaval de Gualeguay hay que vivirlo. Siempre la pregunta es, ¿te quedás con Gualeguay Chu o te quedás con Gualeguay? Son dos cosas completamente diferentes. Acá no puede haber competencia porque estamos hablando de dos carnavales diferentes. Uno es un show, un espectáculo. El otro es un carnaval divertido que se vive desde adentro, en el que por supuesto vas a salir mojado, porque lo que te digo es moneda común, es la espuma. Todo el mundo con la espuma, todo el mundo bailando, saltando al compás de esas orquezas que van tocando música. Increíble lo que hoy vivimos, pero lo que costó hoy levantarse. ¿Hasta qué hora duró? Terrísimo. Llegó como hasta las 4 o 5 de la manita. Ah, un montón. Porque después hay baile, todo el pueblo baila. Entra a lo que es esa pasarela principal del corsódromo y toda la gente baila. Entonces, estamos hablando de un gran, gran baile del pueblo. Esa es la gran fiesta popular de Gualeguay. No solo las tres carrozas que pasan, las tres carrozas que pasan. Ahí te estamos viendo, ¿eh? Las carrozas, sino que aparte... ¡No, en serio no! ¡No! ¡No, no, no, no quiero que lo pongan! A ver, a ver, ponelo a pleno, ponelo a pleno.
Paula Bernini relata su experiencia en el carnaval de Gualeguay, destacando la participación popular, el baile hasta altas horas, la espuma y la diferencia con otros carnavales como Gualeguaychú, enfatizando la fiesta vivida desde adentro por los gualeguayos.
Se muestran interacciones divertidas, como su baile en la comparsa y disculpas humorísticas por "arruinarla", junto con detalles del corsódromo y la energía del pueblo entero en la celebración.
Y nueve. Bien. Bueno, pero para esta nene que tiene. ¿Viste? Impresionando. Muy guapa, ¿eh? Yo hago la fiesta. Tú. Ah, ¿te das cuenta? La gente está conmigo. Me tengo que levantar. A esta gente. Tengo que levantar la mañana para conocer a esta gente que parece que no, pero te levanta el ánimo. ¿Me viste ayer? Sí, sí. Ridículo, ¿viste? No, re bien, sí. Por favor. La primera vez que estaba acá. ¿A qué hora te acostaste? Sí, tarde. ¿Cómo costó levantarse hoy? Sí, la verdad que sí. Muchísimo. Pero aún así te viniste para acá, para el patio, a ver a nosotros en la costanera. Sí, sí. Sí, a tomar unos mates acá. Tranquilito bajo las facturas. Sí, sí. Me encanta. ¿Con quién te viniste? ¿Con una amiga? Sí, sí, con mi papá. No, no. Ah, lo le va. Ah, claro. Levantaron al padre y llevaronos en auto, seguro. Sí, obvio. Y vamos a venir en bici, pero no, no, no. Y ahora le dicen, y vos callate que vamos a hablar. Entonces ellas chumbean y vos te tenés que escuchar. Sí, tal cual, tal cual. Es así. Está muy bien. Pásenla lindo en familia. ¿Cómo les va? Buen día, Paulita. ¿Cómo estamos? ¿Cómo estamos? Tomando un mate, esperándote para conocerte. Ya te veo siempre para la tele. Gracias. Te asuntas una genia, una genia total. Mi hija te ama, te ama. Mi hija agradece.
Entrevistas callejeras en la costanera muestran el ánimo post-carnaval, con gente disfrutando mates y familia, elogiando a Paula y compartiendo cómo la fiesta levanta el espíritu pese al cansancio.