Continuando con Ucrania y Rusia, el Papa León XIV, desde el inicio de su mandato, pide por la paz y cese del fuego en la invasión que destruye el país, causando víctimas, familias destrozadas y sufrimiento generacional.
En el Angelus Dominical, declara que cada guerra es una herida a la familia humana, dejando muerte, devastación y dolor. Insiste en que la paz no puede posponerse.
Recientemente pidió 24 horas de silencio sobre las guerras mundiales para reflexionar sobre la situación bélica global.