Hay gente obsesionada en obtener ciudadanía extranjera, pareja, familia, trabajo, reconocimiento o hasta un hijo, sin saber si es la voluntad de Dios o el tiempo adecuado. Cuidado hermanos porque Dios te lo puede dar como a Moisés, quien porfió tanto por un compañero de carne y hueso que Dios le dio a Aarón, pero ese hermano lo llevó a idolatría con el becerro de oro y lo animó en desatinos.
La garantía infalible de Dios no le bastaba a Moisés, prefería confiar en un hombre. Igual con Israel queriendo un rey contra la voluntad divina. No busques grandes cosas para ti si no es voluntad de Dios, la perseverancia es buena pero insistir en lo no querido por Él puede ser fatal. Mejor dejar que Dios elija por nosotros en ministerio, trabajo, familia, círculo íntimo.
Como Jesús en Getsemaní: "Si no es tu voluntad, no me lo concedas". Pablo oró por su aguijón en la carne pero Dios dijo "Bástate mi gracia", perfeccionando poder en debilidad. Oró por judíos sin respuesta aún. Jesús por Pedro no evitó la negación sino que oró para que volviera y fortaleciera hermanos, inspirando a creyentes por dos mil años.
Aún cerca de Dios no siempre su voluntad es obvia, hay casos inexplicables como Pedro librado y Santiago ejecutado por Herodes, o Juan el Bautista muerto por rey borracho. En todo someterse: "Hágase tu voluntad en la tierra", honrando a Dios y beneficiándonos con vida centrada en Él.