En Italia, un invierno crudo trae fuertes nevadas a Milán y el norte del país, contrastando con el sol de Barcelona. Las rutas están colapsadas, autos atascados, carreteras cerradas y servicios de transporte cancelados en zonas como Cortina d'Ampezzo, sede de los Juegos Olímpicos de Invierno que finalizan hoy con una ceremonia en la Catedral de Milán.
Las autoridades de los Juegos Olímpicos informan que esta nueva nevada no afectará la ceremonia de cierre, ya que las competencias y prácticas concluyeron sin mayores interrupciones, beneficiadas por nieve adecuada para el esquí. Sin embargo, la vida cotidiana se paraliza: actividades diarias detenidas, alertas emitidas para la ciudadanía por el peligro en las vías, con imágenes de acumulación masiva de nieve en afueras y centro de Milán.
Imágenes en vivo muestran la ceremonia a la izquierda y nevadas recientes a la derecha, destacando el impacto post-Juegos en la región norte italiana, donde el clima complica la movilidad pese al éxito deportivo.