Rafael llega al Museo del Arroz en San Salvador, Entre Ríos, capital nacional del arroz con 15.000 habitantes que industrializa el 77% del arroz argentino, exportando casi el 80% a Brasil, Paraguay, Perú, Bolivia y Medio Oriente, mientras el resto es para consumo interno; la ciudad es agroindustrial centrada en arroz y derivados.
El museo cuenta la historia del arroz en la ciudad fundada en 1889 por el coronel Miguel Pedro Atanasio Maradín mediante colonización privada, crisol de razas con 10 colectividades pioneras incluyendo rusos judíos desde 1908; ubicada a 32 km de Ruta 14, 20 min del Parque Nacional del Palmar, cerca de Concordia y río Uruguay, recibe turismo anual explicando producción y llegada a mesas argentinas.
La producción se concentra en Corrientes (60%) y Entre Ríos (32%), procesada en 25 molinos locales con impacto económico vital, aumentado post-pandemia con consumo de arroz, galletas, snacks y harina; clima templado pampeano con calor veraniego, ideal visitar octubre-diciembre para ver cultivo naciente de verano cosechado en marzo, y río Uruguay para refrescar.
En noviembre, la Fiesta Nacional del Arroz con 300 expositores y espectáculos artísticos; el arroz crece en suelos vertisoles permeables con agua de acuífero San Salvador a 80 m de profundidad con bajo amoníaco, logrando calidad mundial, variedades premium exportadas a EE.UU. y Europa, arroz rojo/negro, y parboil en tres de cuatro cocinas gigantes argentinas.
Dentro del museo, se detalla llegada del arroz vía Félix Bourenmeyer en 1930 durante crisis, popularizado por colonos rusos-judíos, primera cooperativa arrocera de América Latina en 1952; evolución de siembra manual (16 personas) a tecnológica (2 personas), invitando a recorrer la historia del arroz argentino.