En la colonia Zacamil de El Salvador, se inauguró el mural reciclado más alto del mundo, construido con más de 100.000 tapas de plástico recolectadas por la comunidad.
La obra de 13 metros de altura fue creada por el artista venezolano Óscar Olivares, de 28 años, quien reinterpretó la Mona Lisa como una mujer morena con los colores de la bandera salvadoreña, representando a cualquier ciudadano común.
Las tapas se usaron en su color original, sin pintura, destacando el mensaje ecológico. Olivares, con obras en 22 países, planea convertir Zacamil en un museo al aire libre de arte urbano a gran escala.
Este proyecto no solo rompe récords Guinness, sino que promueve el reciclaje y el arte comunitario, inspirando a vecinos y recicladores locales.