La muerte de Nemésio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, uno de los narcotraficantes más buscados del mundo, ha desatado narco bloqueos en 21 estados de México, aunque el país mantiene una situación tensa pero controlada. El experto Víctor Ronquillo, en conexión desde Ciudad de México, destaca la cooperación entre agencias de inteligencia de Estados Unidos y fuerzas mexicanas, incluyendo el Ejército y la Guardia Nacional, que culminó en la operación que abatió al Mencho.
Esta captura marca el fin de la política de abrazos no balazos impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, reemplazada por una estrategia de inteligencia y contención bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum. El secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch, quien ya había mostrado resultados en la Ciudad de México, lidera esta nueva fase. La presión de Donald Trump y sectores de la derecha estadounidense, que acusaban a México de ser un narcogobierno, fue determinante para este cambio, demostrando gobernanza y voluntad de combatir el crimen organizado.
Ronquillo advierte sobre posibles guerras intestinas en el cártel tras la muerte del Mencho, similar a lo ocurrido en Sinaloa con Mayo Zambada, lo que podría generar inestabilidad y violencia. Sin embargo, enfatiza la necesidad de desmantelar los cercos de protección política y la infraestructura criminal del cártel, que operaba como una franquicia regional con poder de fuego rivalizando al del Estado. La relación entre Sheinbaum y Trump se describe como en cuerda floja debido a la dependencia económica de México hacia EE.UU., pero con avances en seguridad como decomisos de fentanilo y desmantelamiento de laboratorios.
Imágenes en vivo muestran bloqueos y represalias en Jalisco, particularmente en Zapopan, reportados por el corresponsal Agustín Antonetti. Se reproduce un audio donde el Mencho amenaza directamente a policías con insultos y promesas de matar a sus familias, ilustrando su audacia y poder. El Mencho, con 30 años en el narcotráfico, inició como policía municipal en Jalisco tras ser deportado de EE.UU., escalando desde ventas al menudeo hasta liderar un imperio de drogas sintéticas como fentanilo y metanfetaminas, superando en escala económica a Pablo Escobar y El Chapo Guzmán.
La operación ocurrió en la región de Tapalpa, al sur de Guadalajara, tras un seguimiento de inteligencia por el Ejército y fuerzas federales. Se menciona la autorización de Sheinbaum para el ingreso de Navy Seals de EE.UU. hace más de 10 días, supuestamente para capacitar, pero reportes sugieren su participación directa en la captura.