Algunas monedas latinoamericanas destacaron al cierre de 2025 por su fortaleza frente al dólar, que pierde fuerza globalmente ante un escenario adverso en la economía de EE.UU. El guaraní paraguayo lideró, seguido por el peso colombiano, el peso mexicano en tercer lugar y el real brasileño en quinto. En los últimos 30 días hasta el 20 de febrero de 2026, Brasil, México y Colombia continúan brillando gracias a la debilidad del dólar y el carry trade.
Paula Chávez, profesional en finanzas y trader senior, explicó que la debilidad generalizada del dólar a nivel macro apoya la apreciación de estas monedas emergentes. El carry trade es clave: pedir dinero barato en Japón (tasa de 0.75%) y traerlo a economías latinoamericanas con altas tasas de interés resulta atractivo. Además, las materias primas en rally fortalecen las exportaciones, especialmente en Brasil.
Opiniones de brasileños en Río de Janeiro, recopiladas por la corresponsal Valeria Sacone, muestran impactos mixtos: precios de importados más baratos pero subidas generales en comida y falta de aumentos salariales. Viajar al exterior es más planificado ahora. Chávez destacó que el buen desempeño de materias primas refleja en ingresos del país, aunque los exportadores se ven afectados por el dólar débil.
La recuperación de pesos mexicano, colombiano y real brasileño se debe más a factores macroeconómicos mundiales desde finales de 2024 que a gestiones gubernamentales específicas. Tasas de intermediación atractivas (15% en Brasil, 10-25% en Colombia, 7% en México) atraen capital institucional extranjero. La política monetaria de bancos centrales es más influyente que la confianza en gobiernos progresistas.
En contraste, Argentina queda fuera: su moneda muestra resiliencia relativa pese a depreciación, con mejor control por el Banco Central desde enero 2026. Hay flujos de capital extranjero y datos positivos en inflación y PIB, mejorando su comportamiento frente a escenarios previos de debilidad extrema.