Cronica TV chimentos El runrún del espectáculo

Luis Ventura explota contra Jorge Rial por chicanas y revela traiciones en su amistad de más de 30 años

Neutral · discusión · favorable

En El runrún del espectáculo, el panel continúa el explosivo análisis del enfrentamiento entre Jorge Rial y Luis Ventura, cuestionando su supuesta amistad de más de 30 años llena de dudas y traiciones. Los panelistas debaten si Rial frenaba el crecimiento de Ventura, recordando cómo Rial controlaba programas y negocios mientras Ventura era un empleado sin participación real, y cómo Ventura ayudó a Rial en sus inicios en Crónica TV. Ventura acusa a Rial de no reconocer su apoyo, diciendo "Le di el pan en la boca, Jorgito. Así me pagó, ni con una alpajor", y revela que Rial dependía de él en momentos difíciles.

La discusión se profundiza en las traiciones personales, con Estela Bernasconi impactada por la ruptura de esta hermandad, lamentando que terminen así después de tanto respeto mutuo. Los panelistas analizan cómo ambos buscan ahora su propio camino en el show business, alimentando los programas con su pelea. Se menciona la necesidad de terapia para manejar el enojo, y se lee mensajes del público prefiriendo a uno u otro, con líneas telefónicas y redes sociales activas.

Ventura nombra a Silvia Dauro, ex esposa de Rial, como la persona a la que Rial "pasaba la gorra" indebidamente. El panel muestra tapas de revistas que detallan la adopción de las hijas de Rial, Morena y Rocío, revelando que Silvia decidió adoptar para salvar el matrimonio, usando métodos irregulares: enviando a otra persona en lugar de Rial a los trámites por su fama, y trayendo a la madre biológica de Morena de Tucumán a vivir con la madre de Rial, Victoria, en Munro. Rial no acompañó el parto ni mostró interés inicial en ser padre.

Se discuten anécdotas como el incidente al aire con Babi Echecopar donde Silvia contó sobre una "criatura de contrabando", y tapas de Revista Noticias con confesiones de Silvia como "socia arrepentida", denunciando redes de favores periodísticos a políticos. Otras portadas hablan de su sociedad anónima con Ventura, presiones y coacciones, y la traición en la fiesta de 15 de Morena donde evitaron saludarse. Estela insiste en la veracidad de su testimonio vivido en los 90, cuando adopciones irregulares eran comunes para mantener matrimonios.

El panel reflexiona sobre cómo Rial y Ventura, ahora separados, hacen temblar a los políticos con sus revelaciones, vendiendo revistas con escándalos como el "imperio de la telebasura". Se menciona a Lucho Avilés como quien presentó a Rial y Dauro, y el rol de Susana Jiménez en la fama de Dauro. La discusión toca la falta de amor hacia las hijas adoptivas, usadas como herramienta matrimonial, y Estela cuestiona el timing de las declaraciones de Dauro en medio de la pelea actual.