En medio de la escalada de tensiones con Estados Unidos, el líder iraní Mazout Techeskian emitió un mensaje firme de resistencia. Invocando la gracia y la fuerza de Dios, declaró que Irán no bajará la cabeza ante las injustas presiones de las potencias mundiales para someterse.
La declaración se produce tras el ensayo de un misil balístico naval en el Estrecho de Hormuz y maniobras conjuntas con Rusia, en respuesta al despliegue militar del Pentágono en Oriente Medio. Trump ha considerado un ataque limitado tras un ultimátum nuclear de 10 días.
El régimen iraní reitera amenazas de atacar bases estadounidenses si es agredido, elevando la confrontación en la región.