En una controversia que sigue generando revuelo, La Libertad Avanza emitió un comunicado manifestando su deseo de expulsar a la diputada Florencia Cariñano por su conducta inaceptable durante la última semana en la Cámara de Diputados, incluyendo desenchufar micrófonos y generar escándalo para cortar el quórum. Aunque la iniciativa no se ha presentado formalmente ni cuenta con los votos necesarios, el panel discute la vergüenza que provoca y propone un listado de sanciones para otros casos similares, como el de Lorena Villaverde, quien no juró en el Senado por antecedentes narco.
Los panelistas critican la hipocresía en el Congreso, recordando incidentes pasados como el lanzamiento de agua a Emilio Monzó bajo Juntos por el Cambio sin sanciones, y agresiones verbales constantes que incluyen insultos y shows para likes en redes. Se menciona a Silvana Lemoyne, Pagano y otros con problemas de conducta, proponiendo un acto físico anual para verificar condiciones mentales y físicas, similar a exámenes laborales.
El debate resalta la necesidad de reglamento interno para sanciones, como tarjetas amarillas o expulsiones, criticando que solo se expulsó al 'diputeta' y que el oficialismo justifica acciones para desviar el foco de la reforma laboral. Se habla de adicciones como enfermedad, no delito, pero repudiable en el cargo, y la influencia de instructivos en sesiones que silencian al oficialismo.
La discusión enfatiza que estas conductas atentan contra el Parlamento, comparándolo con un cabaret o Luna Park, y urge un equilibrio sin compensaciones de malos ejemplos, incluyendo protestas violentas en reformas pasadas como la de Basura o toneladas de piedra bajo Macri.