El panel profundiza en la ruta del dinero de la corrupción en la AFA, explicando que Juan Pablo Vicon, mano derecha de Pablo Tobillino, recibía transferencias autorizadas por la AFA desde Tour Prudenter hacia empresas fantasma como Juliet Group en las Bahamas y Dicetel Corp. Vicon, junto a su sociedad Recomi S.A. con Tobillino, facilitaba el lavado mediante un financista en Corrientes que liberaba efectivo a cambio de comprobantes bancarios del Sinovius Bank.
Se muestra un comprobante de transferencia de 425 mil dólares desde la cuenta de Javier Faroni en Tour Prudenter a Dicetel Corp, destacando el ocultamiento de fondos repartidos entre Claudio Tapia, Tobillino y Faroni. El esquema involucraba comisiones: 1% para Vicon, 1% para el financista Fabián Krumfli (alias Finio), 6% para la empresa fantasma, y el resto en efectivo supuestamente para Tobillino, quien amenazaba con un pendrive revelador.
Los periodistas critican la pasividad judicial y llaman a profundizar la investigación, comparándola con el FIFA Gate y la ley RICO antimafia, advirtiendo sobre evasión fiscal en los 300 millones de dólares administrados. Se menciona que ningún dirigente de los 300 clubes denuncia por complicidad generalizada en el 'sistema chiquitapia', similar a la corrupción kirchnerista en obra pública, y se insta a afectados como Juan Sebastián Verón a impulsar denuncias.
El tono es de indignación y urgencia, con llamados directos a fiscales y jueces para avanzar en la causa, mientras se resalta que los argentinos en Estados Unidos discuten el tema pese a la lentitud mediática.