El INTA aplica ecofisiología en la agricultura para estudiar respuestas de cultivos a condiciones climáticas, enfocándose en reducir brechas de rendimientos en extensivos como maíz y soja en Córdoba, una zona de transición subhúmeda a semiárida. Se evalúa productividad potencial bajo riego y secano, mejorando la productividad del agua y cerrando brechas mediante prácticas de manejo.
Los estudios incluyen cambios en arquitectura del canopeo como densidad de plantas, influencia de fecha de siembra y genotipos en rendimientos, y manejo basado en conocimiento de funciones de cultivos para mejorar eficiencias. Se destaca un concurso de intercambio público-privado que demostró potencial para altos rendimientos en maíces de primavera en Córdoba.
La ecofisiología explica procesos de producción en granos, pasturas, frutales y hortícolas relacionados con el ambiente, como fechas de rendimiento, respuesta al estrés y defensa contra eventos climáticos. Ayuda en predicciones para manejo y mejoramiento de cultivos, cuantificando potenciales y analizando causas de brechas como manejo de enfermedades, elección de cultivares, fechas de siembra y nutrición del suelo.
Se recomienda recolectar información para tomar decisiones óptimas, considerando muestreos de suelo y otras prácticas para optimizar la agricultura extensiva.