Las cámaras de seguridad capturan el brutal femicidio de Daniela en San Martín a las 6:07 de la madrugada, mostrando a su expareja Juan Ramón Díaz, un hombre de 42 años con antecedentes de violencia, ingresando con llave a la casa chorizo en Gassis 606. Sin vivir allí, Díaz planeó el ataque con un cuchillo de carnicero, hiriendo fatalmente a Daniela en pecho, brazos y zona lumbar, mientras ella se arrastra herida en el patio interno. Vecinos y familiares, como Araceli, testigo ocular, describen el horror: Daniela gritando por ayuda, suplicando "salvame, no me quiero morir".
La hermana de Daniela, Mariela, y la vecina Araceli revelan la premeditación del asesino: Díaz consiguió llaves, cortó el internet para desactivar cámaras internas, preguntó por el tiempo de grabación y entró calmado a las 6 de la mañana mientras Daniela dormía. "Él vino a matar a mi hermana", afirma Mariela, destacando que Díaz había estado rondando y amenazando previamente, pero Daniela no denunció por miedo a represalias contra la familia. Araceli, quien asistió a Daniela, relata cómo la víctima luchó por vivir, mencionando sus gatitos como rescatista de gatos, mientras vecinos retuvieron al agresor hasta la llegada de la policía.
El femicidio suma al escalofriante registro de 34 femicidios y 34 intentos en lo que va del año, según el Observatorio Lucía Pérez. La familia exige justicia perpetua para Díaz, detenido gracias a la valentía de los vecinos, pese a la presencia policial inicial ineficaz. El fiscal Daniel Cangelosi investiga bajo carátula de femicidio, con sospechas de posible complicidad. Mariela enfatiza: "Él estaba consciente, sabía lo que hacía, que se pudra en la cárcel".
La cobertura destaca la alevosía del ataque en estado de vulnerabilidad, con Daniela desangrándose sin llegar al hospital. La familia, devastada, vela el cuerpo y enfrenta un largo proceso legal, pero confía en la justicia. Araceli heroicamente enfrentó al asesino con el cuchillo en mano, priorizando salvar a Daniela.