En un informe cargado de tensión, Luis Majuli revela la versión del gobierno sobre el cierre de FATE: una extorsión pura orquestada por el empresario Javier Madanes Quintanilla y posiblemente en combinación con sindicalistas duros. El gobierno acusa a FATE de haber estado quebrada hace años, eligiendo el momento del paro general y la votación de la reforma laboral para anunciar el cierre y presionar. Fuentes del Ministerio de Economía lo tildan de empresario prebendario que vendía neumáticos a precios exorbitantes gracias a protecciones estatales, y que ahora ataca al modelo de apertura de Milei.
Se comparte el tuit de Ramiro Castiñeira, que detalla el manual del empresario prebendario argentino: acordar aranceles con políticos para elevar precios, recibir ganancias que financian campañas, y atacar cualquier cambio hacia la competencia. Madanes Quintanilla apostó por Massa y Guzmán en elecciones pasadas, y ahora coordina con sindicatos y periodistas adictos para resistir el gobierno actual. El panel discute cómo esto representa un choque de modelos, con FATE como ejemplo de empresas no competitivas que quiebran sin subsidios.
Cristina, panelista, analiza que el gobierno ve a la CGT y estos empresarios como la verdadera oposición, en un contexto donde el peronismo carece de líder fuerte. Se menciona que FATE reportó ganancias de más de 90 millones en balances recientes, rechazando un preventivo de crisis previo. El debate cuestiona responsabilidades: ¿Milei y su apertura, o el empresario ineficiente que sobrestockeó y no compitió? Próximo, entrevista a empleado Marcelo Quirós de FATE para detalles internos.
Se destaca el impacto en pymes, con caídas del 60-70% en sectores como madera, y pérdidas del 30% de empleo en neumáticos este año. Empresas como Pirelli y Bristol sobreviven por escala y eficiencia, sin depender tanto de protecciones. El tono es acusador hacia el modelo kirchnerista y favorable a la visión oficialista de Milei.