El gobierno argentino intenta blindar la reforma laboral aprobada en el Senado mediante soluciones para las licencias por enfermedad, un aspecto polémico que surgió a último momento y generó debate inesperado. La norma establece que en casos de enfermedades no involuntarias, como lesiones en actividades deportivas, el trabajador cobra solo el 75% del salario, lo que ha sido criticado por afectar injustamente a los empleados.
Fuentes oficiales argumentan que el sistema actual está roto, citando ejemplos como la policía bonaerense donde la mitad de la plantilla está con licencias médicas, lo que implica pagos injustificados. La senadora Patricia Bullrich anunció correcciones para evitar impactos negativos, reconociendo la necesidad de controles más estrictos sin penalizar a los verdaderos enfermos.
Este tema abre un frente de discusión en medio de la votación favorable de la reforma, que se había debatido intensamente pero sin detalles previos sobre las licencias. El locutor promete desarrollar el asunto durante la mañana, destacando su carácter polémico y la urgencia de ajustes.