Fernanda Callejón ata sus muebles y no lo hace de cualquier manera, sino a través de un método particular: vía WhatsApp. Para acceder a sus publicaciones, debe tenerla en contactos, ya que usa estados como historias de Instagram que se borran en 24 horas. Si no estás agendado, no ves las ofertas.
No es una rifa, vende entre conocidos. La cuestión clave es que se vendió la casa que había comprado en su momento con su pareja, Ricky Idioto, el papá de la nena. Recuerden que estuvieron en litigio durante todo este tiempo, desde que se separaron hace unos dos años hasta ahora, porque esa casa la habían comprado dentro de un barrio privado con crédito UVA, que tiene una tasa de interés que va cambiando y que, bueno, obviamente, se desfasó del valor que tenían y entonces vendieron la casa.
Y están rematando también esto, porque evidentemente la situación económica no es buena de Fernanda en este momento. Qué raro, porque a todo el mundo le va bien en este país.