Cada año, más de 90 millones de toneladas de ropa terminan en la basura en todo el mundo, impulsadas por la fast fashion, que ha creado un problema masivo de residuos. La producción textil incluye no solo ropa, sino textiles para el hogar como ropa de cama y manteles.
Los tejidos tecnológicos ganan importancia en industrias como aviación, automóviles y construcción, con textiles inteligentes en autos, trenes, aviones y filtros. Incluso en viajes espaciales y trajes se utilizan textiles técnicos avanzados.
En el Instituto de Tecnología Textil de Akisgrán, la investigación se centra en tejidos inteligentes, como máquinas de tejer para materiales de alta resistencia usados en construcción, aislamiento y fachadas. Proyectos como el concreto reforzado con textiles llevan 20 años de estudio en Dresde con universidades, acercándose a la homologación en Alemania.
Mohit Reina, doctorado en Ingeniería Textil en Akisgrán, fundó una empresa en Bombay importando tecnología alemana para producir componentes de concreto reforzado con textiles, evitando corrosión en construcciones indias. Esto alinea con la política económica de India, que promueve textiles técnicos sobre fibras naturales para mayor calidad e ingresos.
El gobierno indio invierte en textiles técnicos, con ejemplos como fachadas de paneles de concreto reforzado en edificios, considerados respetuosos con el clima por ser más delgados y eficientes.