El ejército mexicano abatió a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en un operativo en Jalisco comparable a la captura de El Chapo Guzmán. De 59 años, padecía deficiencia renal y enfrentaba recompensas de 15 millones de dólares de México y EE.UU. El cártel, calificado como terrorista desde 2025, controlaba el tráfico de fentanilo y otras drogas, con vínculos a Donald Trump y presiones internacionales.
Tras el abatimiento, se activó Código Rojo en Jalisco, anunciado por el gobernador Pablo Lemus, con mayor presencia de fuerzas de seguridad, suspensión de transporte, actividades escolares y eventos masivos. Los restos de El Mencho están en la Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada en Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró coordinación con gobiernos estatales y pidió calma a la población. Bloqueos en carreteras persisten, con operativos para liberarlos, mientras el Hospital Civil de Guadalajara opera normalmente.
Repercusiones incluyen caos en calles mexicanas: incendios de ómnibus y autos, disturbios en el aeropuerto de Guadalajara como represalia del narco. Pronostican continuación de tensión y violencia en horas y días. La Cancillería argentina recomendó no viajar a Jalisco. Hipótesis sobre sucesión: posibles líderes como El Jardinero Silva o Valencia, hijastro de El Mencho, con riesgo de guerra interna en el cártel que opera como franquicias globales.
Expectativa por declaraciones de Claudia Sheinbaum mañana. Durante el operativo en Tapalpa, Jalisco, por la Secretaría de Defensa Nacional, también murieron siete miembros del cártel. La situación compleja en Jalisco involucra incógnitas sobre el accionar narco y definición de nueva conducción, en un contexto de expansión mundial del CJNG.