El ejército mexicano abatió a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en un operativo en Jalisco comparable a la captura de El Chapo Guzmán. De 59 años, padecía deficiencia renal y enfrentaba recompensas de 15 millones de dólares de México y EE.UU. El cártel, calificado como terrorista desde 2025, controla un tercio del territorio mexicano y es responsable de tráfico de fentanilo y otras drogas que matan miles en EE.UU.
Tras la muerte de El Mencho, se reportaron ataques en 11 estados mexicanos, incluyendo bloqueos y violencia atribuidos al CJNG. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció coordinación con gobiernos estatales y llamó a la calma, mientras el gobierno de Donald Trump celebra el golpe como victoria global contra el narcoterrorismo. La Cancillería Argentina recomendó no viajar a Jalisco y extremar precauciones, con contactos para asistencia consular.
Expertos como Jorge Castro destacan una campaña de largo plazo México-EE.UU. para erradicar el narcotráfico, con apoyo del Pentágono. Desde EE.UU., Andrea Eichmann reporta festejos en las calles por el fin de un capo clave en el tráfico de fentanilo, que causa 60.000 muertes anuales y crea 'zombies' adictos. Se vincula al CJNG con inmigración ilegal y seguridad nacional, alineado con prioridades republicanas.
La reacción del CJNG podría ser planificada o atomizada, potencialmente desmadrando la violencia e impredecibilidad. El Departamento de Estado de EE.UU. alertó a sus ciudadanos en México a no moverse, reconociendo el delicado equilibrio post-operativo. Sheinbaum detallará más en su conferencia matutina.