Se aborda la crisis de pérdida de biodiversidad causada por acciones humanas como deforestación, caza, tráfico ilegal y expansión urbana, que ha llevado a la desaparición de miles de especies y pone en riesgo a más de 42.000 especies según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Para revertir esta tendencia, existe una red internacional de científicos y conservacionistas, la Comisión para la Supervivencia de las Especies, con 12 centros mundiales, uno de ellos en Argentina en la Fundación Temaikén.
En entrevista con Pablo, especialista en conservación, se explica que el Centro de Supervivencia de Especies es una unión con la UICN, enfocada en categorización de listas rojas, planificación y evaluación de especies mediante metodologías como actuar, planificar y evaluar.
Se trabaja con científicos locales e internacionales en evaluaciones de amenazas, planificación a largo plazo y acciones para revertir la extinción, comenzando con especies piloto como plantas endémicas en Misiones y el yaguareté (Aguaraguazú) en Argentina, además de proyectos en Panamá con tortugas laúd y en Chile con árboles endémicos.
La conservación es desafiante pero involucra diversidad de actores; se destaca el progreso en proyectos alineados con la protección de la naturaleza, educación en escuelas y efectividad creciente en acciones como en el delta.
Se enfatiza que es una responsabilidad compartida más allá de una causa ambiental.