Daniel Basambera continúa compartiendo en Deporte B Textual su trayectoria en el fútbol, destacando su estilo rebelde en la cancha pero respetuoso fuera, y cómo ha dejado marca en todos los equipos. Habla de su vínculo inseparable con su hermano Oscar, con quien comparte todo el día, desde mensajes matutinos hasta comidas y noches de fútbol, viéndolo como una figura paterna ideal. "No me imagino mi vida sin verlo", afirma, enfatizando la lealtad y el amor fraternal que le enseñaron sus padres, especialmente su madre Candelaria, quien priorizaba la honestidad y el perdón sobre el castigo.
Basambera reflexiona sobre la importancia de dar segundas oportunidades y ayudar a los demás, inspirado por su familia y experiencias de vida, recordando cómo su padre le enseñó a estar preparado para ayudar al otro en sus sueños. Expresa su sueño actual de ser presidente de Almirante Brown y ver al club en Primera División, mostrando su pasión expresiva y auténtica, sin caretas, valorando la frontalidad que le inculcaron su madre y hermano. "En la vida no pasa por mentir, hay que ser honesto", dice, insistiendo en que la verdadera ayuda va más allá de lo material, como dar un abrazo o contención continua.
En la charla, se menciona su récord de 340 goles, y elige como el mejor el primero contra Chicago, un toque suave por encima del arquero Gurela asistido por Néstor Guzmán, aunque prefiere los goles aéreos. El cierre es emotivo, con Basambera agradeciendo la oportunidad de expresar su gratitud hacia su familia y el conductor, destacando el respeto mutuo desde su encuentro en la radio y deseando lo mejor, reafirmando su autenticidad y valores.
La entrevista concluye con palabras de agradecimiento recíproco, subrayando la charla hermosa y el impacto personal, donde Basambera se siente honrado por compartir su historia de superación, familia y pasión por el fútbol.