Cronica TV entretenimiento Iglesia de la ciudad EN DESARROLLO

El profeta anciano envidioso incitó al joven a desobedecer para probar a Dios y hacer pecar a otros merece peor castigo que la muerte

Neutral · intercambio · elogio

Dios primero en todo, porque quien da el segundo lugar no da lugar alguno. Jesús ordena buscar primero su reino y justicia, y todo lo demás se añadirá. La desobediencia pone en riesgo la gloria de Dios, como cuando David pecó con Betsabé, desacreditando el nombre del Señor ante las naciones, según Natán.

El profeta anciano incitó al joven a desobedecer por celos y envidia, porque Dios eligió al forastero en vez de a él del norte, probablemente por sus pecados previos. Quería probar si Dios castigaba la desobediencia, demostrando que para Dios es fácil condenar a sus siervos.

Pecar es grave, pero hacer pecar a otros es peor. Jesús advierte que quien haga tropezar a un creyente merece una piedra de molino al cuello y ser arrojado al mar, castigo peor que la muerte. Pablo urge no perjudicar la fe de hermanos débiles, como los hijos de Elí o la enseñanza de Balaam que hizo pecar a Israel.

Las profecías personales son bíblicas, como Natán a David, Isaías a Ezequías, Ágabo a Pablo, pero deben confirmar lo que Dios ya dijo en el corazón, no ser novedad, y venir de un profeta de carácter equilibrado y reconocido, no de cualquiera.