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El misterio impune del primer crimen racial en Argentina el caso de Norma Penjerec

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En una nota vintage recreada, se presenta el primer crimen racial de la Argentina, el caso impune de Norma Mirta Penjerec, una joven judía de 17 años desaparecida en 1962. La historia conmovió al país con elementos de trata de blancas, orgías, mentiras y una investigación fallida que nunca se profundizó en posibles venganzas nazis. Se conecta con la operación israelí para capturar a Adolf Eichmann dos años antes, sugiriendo un posible vínculo no explorado.

Norma salió de su casa en Floresta rumbo a una clase de inglés el 29 de mayo de 1962, durante un paro de la CGT que paralizó el transporte, obligándola a caminar. Vestida con su uniforme escolar, se despidió de su profesora Perla Stasauer de Priely Tansky alrededor de las 19:45 y nunca llegó a casa. Sus padres, Enrique y Clara Penjerec, denunciaron la desaparición en la comisaría 40, pero búsquedas en hospitales y solicitadas no dieron resultados. Los diarios ignoraron el caso hasta el hallazgo de un cadáver en Lavallol 45 días después.

El 15 de julio de 1962, un guardia encontró un cuerpo descompuesto de una mujer estrangulada y con la vena cava cortada, enterrado en el Instituto Fitotécnico de La Plata. A pesar de discordancias en edad, altura y ropa, una segunda autopsia y el odontólogo identificaron huellas y dentadura como las de Norma. Los padres no la reconocieron, pero el juez Alberto Garganta dictaminó que era ella, y fue enterrada en el cementerio judío de La Tablada el 25 de agosto de 1962. La investigación fue deficiente: no se acordonó el lugar, se perdieron huellas y no se interrogó al descubridor.

El caso cayó en el olvido hasta julio de 1963, cuando María Sisti, una prostituta detenida en Constitución, acusó a Pedro Vecchio, dueño de una zapatería en Florencio Varela, de ser el asesino. Sisti, conocida por la policía, hizo la declaración sin ser interrogada sobre el tema, desatando una nueva línea de investigación recuperada por el escritor Álvaro Abos. La recreación destaca las fallas policiales, acusaciones falsas y detenciones de inocentes en esta causa llena de misterios.

La narración enfatiza la impunidad del crimen, con elementos sensacionalistas como venganzas nazis y trata de blancas, y critica la mala investigación que permitió que el caso quedara sin resolverse, revolviendo el interés público durante años.