Cronica TV policial Chiche no perdona

El misterio impune del primer crimen racial en Argentina el caso de Norma Penjerec

Centro Izquierda · intercambio · crítico

Más de 65 años después de ocurrida, la desaparición de Norma Mirta Penjerec sigue siendo un misterio que continúa como una desaparición sin resolver. Nunca se investigó a fondo la teoría de un crimen de odio racial, y la policía impuso hipótesis falsas obtenidas bajo tortura por el comisario Coloto, quien después estuvo implicado en la AAA. El cuerpo entregado a los padres no coincidía: medía 10 centímetros más, tenía 20 años en lugar de 16, y no fue reconocido por huella digital ni dentadura, forzando un cierre prematuro.

La conexión con la pista nazi es evidente, especialmente tras la captura de Adolf Eichmann en 1960 por Israel, un escándalo que sacudió al país. Crónica TV fue pionera en dar indicios no explorados por otros medios. En entrevista exclusiva, Álvaro Garganta, hijo del juez a cargo, recuerda que su padre recibió hipótesis policiales no probables científicamente, como la involucración de Pedro Vecchio, un zapatero pagado con 50 mil pesos para mentir por una prostituta torturada. El expediente se conserva en el Museo Histórico del Poder Judicial, pero no hay pruebas de la cruz gamada en la frente ni del móvil racial en la causa oficial.

Judicialmente, la policía tenía libertad en la era de la dictadura para encubrir, y el poder político decidió no indagar: el cuerpo sospechoso fue enterrado pese a dudas, sin exhumación ni ADN en 1972. Los padres, un empleado municipal y una enfermera sin perfil de agentes, solo querían un lugar para recordar a su hija. El caso evoca impunidades como la bomba de AMIA o la voladura de la embajada de Israel, donde el Estado oculta verdades. Norma salió abrigada por el frío hacia su clase de inglés con la profesora Clara y nunca volvió, interceptada en el camino en un crimen de odio antisemita en una época donde la inseguridad no era preocupación, solo el clima.

Todo tiene que ver con todo en esta historia de impunidad que Crónica ayudó a visibilizar desde su nacimiento, destacando el contraste con hoy: cámaras everywhere harían imposible el encubrimiento, pero el poder sigue protegiendo secretos institucionales.