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El fenómeno Therian crece entre jóvenes que se identifican como animales

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La comunidad Therian, donde personas se identifican internamente con animales como gatos negros, lobos o zorros, gana visibilidad en redes sociales y genera debates intensos sobre si es una moda pasajera, un hobby como cosplay o un posible trastorno ligado a traumas infantiles. No se trata de disfraces constantes ni de conductas extremas las 24 horas, sino de una identidad que algunos exteriorizan con accesorios o máscaras en momentos específicos, respetando que no todos lo hacen y que no afecta sus vidas normales de estudio y trabajo. El fenómeno plantea preguntas profundas sobre la búsqueda de pertenencia y identidad en la sociedad actual, amplificado por algoritmos y medios que lo viralizan.

Desde la psicología, hay dos visiones: la Universidad de Northampton en Inglaterra lo ve como una búsqueda saludable de identidad y grupo, no patológica, mientras que revistas de neurociencia sugieren que en algunos casos podría originarse en traumas infantiles por falta de modelos parentales positivos, llevando a identificarse con animales para coping emocional. Otros especialistas mencionan neurodivergencia, pero no todos los Therians encajan en eso. La entrevistada Nix, de 22 años, estudiante de psicología y trabajadora, explica que se siente como una gata negra desde la infancia, usa el disfraz para disfrutar su identidad sin que interfiera en responsabilidades diarias, y enfatiza que no es disociación ni delirio, sino un hobby inofensivo.

En el panel, opiniones varían: algunos lo ven como moda adolescente similar a emos o floggers, entre 14 y 22 años, una forma de expresión que pasará; otros lo cuestionan como potencialmente patológico si lleva a agresiones como morder (un caso aislado de una adolescente que mordió a alguien, no representativo). Se destaca que no todos muerden ni son agresivos, y que el movimiento empezó hace 2-3 años en entornos reducidos antes de viralizarse. Críticas incluyen rechazos sociales, con "cazadores de Therians" que amenazan, y se insta a no incitar violencia, recordando que es una etapa de búsqueda de amigos y pertenencia sin dañar a nadie.

Se aclara que casos extremos como ir al colegio disfrazados no son la norma; instituciones no lo permiten, y figuras como Nix lo equilibran con vidas normales. El debate cierra enfatizando límites: libertad para identificarse mientras no lastimen, pero morder es delito, al igual que agredir a Therians. Expertos predicen que es pasajero como otras tribus urbanas, siempre que mantengan conductas sociales aprobadas y no interfiera en responsabilidades.