En el corazón del monte, El Cadillo es un pueblo tripartito compartido por La Rioja, Córdoba y San Luis, donde los límites provinciales se cruzan en pocos pasos. El periodista explora interrogantes sobre la vida cotidiana: ¿de quién son las gallinas? ¿dónde está la despensa? ¿quién ejerce el poder político? ¿hay cárcel? ¿cómo se llevan los vecinos?
Entrevistando a locales como Mario Marquich, se revela la ausencia de policía y juez de paz, con robos inexistentes en esta comunidad unida. La capilla, ubicada en San Luis, recibe al cura de la misma provincia, y las anécdotas sobre pecados transprovinciales y gallinas cruzando fronteras ilegalmente añaden humor a la convivencia.
Residentes como Gisela y otros comparten historias de tranquilidad, contrastando con la vida agitada en Buenos Aires, como el trabajo en la Línea Sarmiento. La llegada en los '70s y la identidad tripartita de algunos habitantes resaltan la fluidez de las fronteras en la vida diaria.
Durante fiestas y peñas, las anécdotas sobre saltar alambrados para evadir problemas jurisdiccionales generan risas entre vecinos. Más allá del divertimento, El Cadillo destaca en educación: de una escuelita primaria, ahora cuenta con una secundaria que egresa alumnos de las tres provincias, con más de 100 estudiantes.
Por eso, el Cadillo, chapó, concluye el reportaje celebrando esta singularidad geográfica y social.