De último momento, el ejército de México mató a Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como el Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, en una operación conjunta con policía y fuerzas armadas que enfrentó resistencia armada. Murieron siete personas, incluyendo al narco, y tres elementos de seguridad resultaron heridos. El Mencho, la persona más buscada por México y EE.UU. con una recompensa de 15 millones de dólares, fue abatido en Tapalpa, a dos horas de Guadalajara, en una zona montañosa aislada.
La muerte del líder ha desatado una ola de violencia inusitada en Jalisco y estados vecinos como Michoacán, Colima, Nayarit, Guanajuato, Aguascalientes, Tamaulipas y Guerrero, con bloqueos carreteros, incendios de vehículos, aviones y transporte público quemados, hospitales tomados, negocios saqueados y aeropuertos cerrados. Los narcos han abierto puertas de prisiones para fugas masivas, y las calles están controladas por sus fuerzas, que incluyen vehículos militarizados y armamento pesado similar al de un ejército.
En entrevista exclusiva desde Guadalajara, el periodista Adrián Gutiérrez describe una ciudad vacía y en pánico, con la población encerrada en casas recibiendo noticias de caos colectivo. Explica que los secuaces del Mencho bloquearon salidas para impedir el traslado del cuerpo o detenidos, y que los cárteles operan extorsiones brutales a negocios locales, exigiendo miles de dólares mensuales. La estructura del cártel no tiene sucesor claro, lo que podría fragmentarlo en células rivales peleando por el poder, generando aún más violencia.
Expertos como Natalia Nivequindiak destacan el poderío narco comparable a las FARC colombianas, pero modernizado, con control en pueblos pequeños mediante infiltración en gobiernos locales y policía. Se cuestiona la capacidad de México para controlar la situación de cara al Mundial de Fútbol en 109 días, donde Jalisco es sede con el Estadio Akron inaugurado recientemente para cuatro partidos, incluyendo uno el día inaugural junto al Estadio Azteca. La decisión debe ser política para evitar que el evento masivo sea marcado por esta inestabilidad.