Decantación en redes sociales: Claudio María Domínguez celebra cómo su contenido sobre libertad y salud ahuyenta a los haters como mosquitos, pasando de 80% comentarios positivos a 99%, con solo dos o tres puteadas en miles de reproducciones. Menciona a Beto Cacela por anticiparlo y critica la irritación de los trolls que joden en lugar de enfocarse en la info.
Receta alcalinizante simple: Recomienda agua con limón y bicarbonato (un limón exprimido, vaso de agua, cucharadita de bicarbonato) para alcalinizar, limpiar, depurar y desintoxicar contra la acidificación destructiva del organismo. Responde sarcásticamente preguntas tontas de comentarios como tamaño del limón, marca de bicarbonato o si deja los dientes blancos, insistiendo en agua filtrada o alcalina, nunca de canilla con flúor.
Críticas a vacunas y élites: Ataca duramente las inoculaciones, pandemia como engaño, zombificación, archivos de Epstein, Bill Gates y presidente Biden como asesinos de crímenes de lesa humanidad. Defiende hablar de lo que cree sin importar censuras, promoviendo amor, libertad, respeto al cuerpo, descodificación biológica y meditación.
Estragos cerebrales y gaseosas tóxicas: Denuncia flúor en agua, fumigaciones, pesticidas, nanotecnologías en gaseosas que afectan el cerebro, azúcar química y sucralosa. Demuestra con experimentos caseros cómo la Coca-Cola limpia inodoros oxidado o tornillos, preguntando qué hace en el cuerpo si hasta un inodoro lo resiste.
Defensa de la libertad mileísta: Se declara rebelde desde siempre, viva la libertad carajo como Milei, anti-sometimiento a autoridades sanitarias o económicas. Cuenta anécdota de niñez rompiendo puertas para no encerrarse y describe a su profesora Madame la Boulette como ejemplo.