Autoridades detuvieron a otro individuo acusado de armar y lanzar bombas Molotov durante protestas frente al Congreso, con cargos por terrorismo debido al potencial daño que generan estos artefactos caseros. El detenido se identifica como anarquista, aunque parece más un elemento lumpen que parte de una organización estructurada, pero su acción atenta contra el sistema democrático.
Las bombas, hechas con botellas y combustible, se usaron en un acto organizado con participantes encapuchados, parapetados detrás de barricadas de cartones y maderas, evocando tácticas terroristas. El locutor enfatiza que portar tales explosivos implica intención de causar daño grave, posiblemente mortal, similar a macetas o ladrillos lanzados en disturbios.
Esta detención se suma a otras en el marco de investigaciones por violencia en manifestaciones, destacando la necesidad de combatir actos que buscan desestabilizar el orden público. La noticia se presenta como un avance positivo en la seguridad, aunque subraya la naturaleza caótica de los involucrados.