Introducción al caso: En un último momento dramático, se reporta la desaparición de Laura Alvarengo, una mujer de 39 años con dos hijos, quien se fue en busca de un trabajo y desapareció sin dejar rastro. La familia sospecha de una posible red de trata, ya que le pidieron borrar su vida digital en redes sociales. El 28 de enero, Laura se subió a un auto de aplicación desde el barrio Libertad en Merlo hacia el parador Dover en Moreno, y desde entonces no se sabe nada de ella. Recibió mails extraños prometiendo un nuevo trabajo en Brasil con certificados truchos, y le indicaron cambiar su identidad, abandonar todo y dejar un mensaje a su familia diciendo que estaría 10 días ausente.
Análisis de la experta Kitty Sanders: La especialista en trata Kitty Sanders, quien se infiltró en redes durante ocho años en países como Argentina, Francia y México, opina que no se trata de una red de trata para burdeles debido a la edad de Laura, sino de un manipulador solitario o un lobo solitario que busca una esclava personal. Explica que estos tipos engañan a mujeres vulnerables prometiendo amor o mejor vida, las aíslan, las golpean y chantajean amenazando a su familia. Sanders descarta explotación sexual comercial para mujeres mayores de 30, ya que el mercado prefiere jóvenes, pero ve posible servidumbre personal o ritos en una secta pequeña. Destaca cómo las redes sociales facilitan el engaño con múltiples cuentas y contenido pornográfico.
Consejos y críticas al sistema: Kitty recomienda a la familia insistir con la policía para rastrear el viaje, publicar fotos en redes y contactar la línea 145, aunque critica que no lo toman en serio por no ser trata federal, victimizando a la desaparecida como si se fue por voluntad propia. Ofrece difundir la foto de Laura en sus redes para ayudar en la búsqueda. La experta comparte su experiencia personal de ser tratada como mercancía en bordeles, enfatizando la crudeza del mercado donde la edad es clave y las víctimas cada vez más jóvenes por la sexualización en redes.
Testimonio de la familia: La familia, escuchando la entrevista, asiente a varias observaciones y aporta pistas: Laura mencionó un amigo "Quique" que sabía todo, pero no lo encuentran en redes pese a tener Facebook; en un videollamada habló con alguien llamado Milagro; la última pista es un lugar remoto con solo paneles solares y sin señal, posiblemente en provincias como Córdoba, La Pampa o San Luis, a unas 9 horas de viaje. Intentaron recuperar el chip del celular Samsung en Claro para mensajes de Quique, sin éxito, y piden ayuda para rastrear la llamada privada. Insisten en que la justicia y policía deben coordinar con empresas de telefonía y transporte para avanzar.