En el debut del Inter Miami en la MLS, el equipo de Javier Mascherano sufrió una goleada 3-0 ante Los Ángeles, con goles de David Martínez, Denis Buendía y Nathan Ordaz. Lionel Messi mostró un enojo explosivo contra el árbitro, tanto que Luis Suárez tuvo que frenarlo para evitar que lo confrontara directamente, en un partido marcado por la tensión.
El encuentro rememora la final de la MLS, pero Los Ángeles fue contundente, liquidando el partido con un triplete. Messi, considerado el mejor jugador del mundo, venía de una gira exigente por Lima, Medellín y Guayaquil, que dejó secuelas y postergó un duelo contra Barcelona de Ecuador por resentimientos musculares, cuidándose para este debut.
La derrota genera revuelo, destacando la visible frustración de Messi, quien estaba "muy caliente" por decisiones arbitrales. El próximo compromiso del Inter Miami promete ser clave para revertir esta primera impresión negativa en la liga.