Cupido llegó a la mesa de Mirta y disparó contra Asís, generando amor a la cuarta edad. Diálogos coquetos como "¡No me sacas la vista! ¡Te gusto!" y "Desde que me senté no sé más que observar", con Mirta respondiendo "¡Me gusta que me mire!".
Se elogia el look: "¡Me encanta cómo le quiere ese gris!" y "Qué elegancia la de Francia". Asís pregunta "¿Te gusto yo?" y recibe un "¡No!" juguetón. Hablan de años sin verse, cuando Asís era gordo y bajó veinticinco kilos por problemas de salud.
La charla vira a chimentos: "Yo le di tu vida, qué mujeriego que eras vos", mencionando novias conocidas como la hija del Epe. Asís admite "Algunas" sin nombrarlas. El tono es ligero, humorístico y revelador de anécdotas personales.
Se destaca el cambio físico de Asís, necesitando vestuario nuevo y camisa más chica, con Mirta comentando "Está mejor así".