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Cruzar el puente Nicolás Avellaneda de noche revela peligros y rutina diaria en Isla Maciel con entrevistas a locales sobre robos riesgos y cambios en el barrio

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En el puente Nicolás Avellaneda, conocido también como puente La Boca, la gente cruza caminando de noche para ahorrar tiempo y dinero, ignorando los riesgos de autos veloces y posibles robos. Entrevistados destacan que es complicado y peligroso, especialmente fines de semana con personas ebrias saliendo de boliches, pero la policía no interviene y las cámaras apuntan en otra dirección. Muchos optan por ir en contramano o por las escaleras, aunque estas fallan después de las 3 o 4 de la mañana.

En la zona peatonal del puente, con escaleras mecánicas, se ve menos gente de noche por la falta de luz y seguridad, pero locales confirman que circula tráfico constante. Un joven de 17 años de Isla Maciel explica que el puente es compartido entre barrios, y la isla va desde el río hasta la vía del tren. Mencionan el barquito que cobra 600 pesos por cruce, comparado con los 2 pesos de su infancia, y advierten de miradas hostiles a extraños pero tranquilidad general para vecinos.

Un rapero local improvisa versos sobre vida en el barrio, balas, malas juntas y noches de farra, mientras se discute cortes de luz y agua que obligan a la gente a venir al puente por canillas y enchufes para cargar celulares. En Isla Maciel, jóvenes juegan fútbol toda la noche en la vereda, desmintiendo la fama de peligro extremo, aunque admiten que cambió para mejor. Gabino, un boxeador de 18 años del barrio, comparte su historia de dejar drogas, alcohol y cigarrillos por voluntad y hábitos sanos como el boxeo, reconociendo la adrenalina como nueva 'droga'.

En estudio, Gavino explica su conexión con la juventud por su edad y experiencias en barrios marginales, destacando la cercanía al recorrer calles como las suyas. Insiste en que cruzar por arriba del puente es más riesgoso que por la peatonal, culpando la idiosincrasia argentina de buscar atajos pese a escaleras mecánicas disponibles. Nota instalaciones nuevas como enchufes cuidados para emergencias, mostrando conciencia comunitaria en la isla.