Veinte años después de la crisis migratoria de 2006, cuando miles de senegaleses partieron hacia las Islas Canarias con el lema "Barcelona o la muerte", la tragedia persiste. En 2024, la ruta atlántica registró un récord de más de 10.000 fallecidos, superando incluso el año 2006. Muchos naufragios son invisibles, sin restos ni información, dejando a familias en el duelo eterno sin cierre ni respuestas de las autoridades. Saliu, activista senegalés, ha convertido esta herida abierta en su batalla personal, creando la asociación que organiza la caravana del recuerdo para documentar casos y unir a las familias afectadas.
La cuarta edición de la caravana recorre el país con activistas, artistas y antiguos migrantes, usando bocinas y carteles para visibilizar el drama. En total, se estiman 66.000 desaparecidos de diversas nacionalidades, incluyendo miles de senegaleses, aunque la falta de registros impide cifras exactas. Saliu enfatiza que no son números, sino seres humanos, promoviendo el derecho a la identidad y a saber la verdad. En lugares como Tiago Sumer, familias como la de Magigüen viven el duelo imposible: su hijo partió hace 20 años sin noticias, impulsado por la pobreza extrema.
La caravana rompe tabúes en comunidades, visitando delegados y líderes religiosos para identificar familias. En Socone, encuentran casos como el de Mohamed, cuyo primo cayó al mar de una piragua con 148 personas, donde cuerpos se desechan por hambre o olas. Investigaciones revelan fosas comunes, como en Cafuntín, cuestionando la gestión de desapariciones. En 2022, en un bolong, se recuperaron 15 cuerpos de un naufragio incendiado, enterrados con solo palos como marca, mantenidos por locales como Matías.
El limbo jurídico agrava el sufrimiento: sin certificados de defunción, familias como la de Amy Faye enfrentan desalojos y pérdida de herencias. Con ayuda de la Cruz Roja, pocos avanzan en trámites, temiendo represalias o por costumbres reservadas. Solo una mujer en el país ha obtenido el documento, permitiéndole reconstruir su vida. La caravana busca memorials y justicia, pero los ausentes siguen rondando, con 10.000 desaparecidos más en 2024. Este capítulo de Boleto de Vuelta cierra recordando la dignidad de los caídos.