La crisis de combustible en Cuba agrava la recogida de basuras en La Habana, dejando desechos acumulados en esquinas que afectan la salud pública de los vecinos. Los camiones carecen de gasolina para sus rutas habituales, generando un rastro de basura que no para de crecer.
Vecinos expresan frustración: "Mucho basurero, y ahora con el problema del petróleo, más todavía", sugiriendo usar mano de obra ociosa o presos para limpiar. Temores de enfermedades por la acumulación de residuos son comunes, con llamados urgentes a resolver la situación crítica provocada por la escasez de petróleo.
El medio oficialista Cuba Debate reportó que La Habana opera con solo el 37-44% de su flota, 44 camiones de más de cien. El problema es island-wide, atribuido al bloqueo petrolero de Estados Unidos, con amenazas arancelarias a exportadores terceros, acumulando problemas y residuos en la isla.