La Corte Suprema de Estados Unidos declaró ilegales los aranceles recíprocos de Donald Trump por no pasar por el Congreso, anulándolos y obligando a una vía legislativa; Trump respondió firmando un nuevo arancel global del 10% por 150 días, aumentado ayer al 15%, mientras aranceles a acero, aluminio y autos permanecen vigentes por otras vías legales.
Este escenario introduce incertidumbre en el comercio internacional, pero analistas ven oportunidades para Argentina como proveedor confiable de alimentos, minerales e hidrocarburos en la doctrina de Trump de América para América; Federico Domínguez destaca el rol geopolítico de Argentina en seguridad nacional de EE.UU., más allá del proteccionismo, enfocándose en no depender de China en sectores estratégicos.
Damián de Ipache predice que Argentina negociará el 10%, beneficiándose de más mercados como EE.UU. y UE sin condicionar su comercio con China, donde mantiene superávit; la apertura reduce dependencia bilateral y permite exportar más, con récord en importaciones chinas como autos.
La incertidumbre no ayuda, pero posiciona a Argentina sólidamente para negociar, alineando con exportaciones récord en cantidades y una balanza comercial fortalecida en los últimos dos años bajo este gobierno.