En Gregorio de Laferrere, partido de La Matanza, un conductor de Uber que trabaja en seguridad urbana repele un intento de robo armado contra sus pasajeros. Los delincuentes en un auto negro bloquean el vehículo rojo de la app frente a una iglesia, bajan con pistolas y exigen el auto, pero el chofer saca su arma reglamentaria y dispara desde adentro, hiriendo al agresor en una mano y provocándole roces en la campera con dos balas más.
El incidente ocurre alrededor de las 9 de la mañana: los pasajeros, dos mujeres y un hombre que iba a entrar al Centro Cristiano Casa de Oración Argentina, son sorprendidos tras firmar el viaje. El delincuente corre herido mientras su cómplice huye en el auto negro. Videos de cámaras de seguridad capturan la secuencia desde múltiples ángulos, mostrando la desesperación de los pasajeros que ignoraban que el conductor estaba armado. Los ladrones tenían antecedentes por robos a mano armada en la zona y acababan de fallar un intento previo en la misma cuadra.
La policía de la comisaría primera de Laferrere y departamental actúa rápido: siguen al herido vía cámaras hasta el hospital Evita, donde se presenta 10-12 horas después alegando un robo, pero es detenido junto a su cómplice. El auto de los delincuentes es secuestrado, con manchas de sangre en las zapatillas del agresor. Testigos vecinos, como los Danieles, relatan oír 8 detonaciones y destacan la impunidad: los ladrones esperaron en la zona tras el fracaso inicial, buscando otra víctima.
Marcelo, reportero en vivo desde la calle Vernet y Soberanía Nacional, detalla que el auto negro daba vueltas buscando oportunidades, no seguía específicamente al Uber. La zona es áspera, con robos frecuentes que generan miedo constante, como parar al oír una moto. Se menciona que muchos choferes de apps de seguridad van armados, y al final se toca otro caso similar en La Matanza donde un gendarme retirado de 65 años resulta herido en un ataque análogo.