La Central General de los Trabajadores (CGT) realiza una reunión ante la disconformidad con la reforma laboral impulsada por el gobierno, criticando la poca representatividad de los sindicatos que aparecen desgastados y con dirigencias ricas a costa de los trabajadores. Fuentes especializadas indican que sin una CGT fuerte se debilita el movimiento obrero, pero hay una enorme diferencia entre lo que representan y su realidad económica.
Los sindicalistas reclaman con el objetivo de convocar un paro, apoyándose en las polémicas del proyecto gubernamental, especialmente por la licencia por enfermedad que generó controversias incluso entre aliados del gobierno, quienes buscan evitar descuentos a los enfermos. El gobierno intenta modificar esto para que avance en Diputados sin volver al Senado.
La discusión reabre tensiones políticas, con la CGT amenazando paro mientras el gobierno busca su primera victoria legislativa en la reforma laboral, algo no visto en décadas en Argentina, junto con otras reformas como la previsional y del régimen penal juvenil en este tercer año de administración.
Los últimos paros de la CGT no tuvieron gran eco, pero el gobierno espera superar este frente pronto para avanzar en su agenda.