La policía mexicana abatió a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cartel de Jalisco Nueva Generación, el narco más buscado del mundo con una recompensa de 15 millones de dólares por su captura. Su muerte desató un caos de violencia en varios estados, con bloqueos en carreteras, quema de autos, ataques a comercios y aeropuertos sitiados por hombres armados. El estado de Jalisco declaró Código Rojo, recomendando a la población no salir de sus casas. Imágenes de televisión mexicana muestran plazas comerciales vacías, avenidas desoladas y negocios cerrados por miedo a la rapiña.
La presidenta Claudia Sheinbaum se anota un golazo con esta operación, que ocurre a puertas del Mundial de Fútbol 2026 en México, EE.UU. y Canadá, demostrando control sobre el crimen organizado y quitándole argumentos a Donald Trump, quien amenazaba con intervención militar. Expertos como Julián y Gabriel destacan que la ciudadanía mexicana sabe cómo reaccionar, quedándose en casa, aunque hay alto grado de tensión y miedo. En la Ciudad de México, el clima es de detención por un evento sin precedentes.
Se espera que la situación se pacifique en las próximas horas en Jalisco, similar a casos previos en Guadalajara y Culiacán, pero surge el conflicto por el control del cártel, el más importante de América Latina. Fuentes de inteligencia mexicana no tienen certeza sobre la sucesión, y otros detenidos en la operación podrían enfrentar extradición a EE.UU. El problema del narco persiste, con fentanilo proveniente de China y elaborado en México alimentando la crisis en EE.UU.
La televisión mexicana informa minuto a minuto: calles solitarias, vehículos incendiados, daños por balas en comercios y personas resguardadas. No hay eventos confirmados en aeropuertos como Guadalajara o Puerto Vallarta, solo pánico ciudadano. El mapa regional se reconfigura, fortaleciendo la posición de Sheinbaum frente a presiones de Trump sobre soberanía mexicana y temas como Venezuela y Colombia.