En medio de la guerra de aranceles globales, Brasil e India aunan fuerzas con un acuerdo de inversión y cooperación técnica para explorar minerales críticos y tierras raras. Brasil posee la segunda reserva más grande del mundo de estos recursos esenciales para productos como teléfonos inteligentes, monitores y baterías de vehículos eléctricos.
India busca reducir su dependencia de China, el mayor exportador mundial, reconfigurando el tablero internacional. Las dos mayores democracias del hemisferio sur firman este pacto un día después del histórico acuerdo de 86 países sobre inteligencia artificial en la Declaración de Delhi.
Este alianza estratégica llega en un momento de tensiones comerciales globales, posicionando a Brasil e India como potencias emergentes en recursos clave.