En un momento crítico para Boca Juniors, el equipo enfrenta una crisis de resultados con derrotas como la ante Vélez y empates que generan descontento masivo en la Bombonera. Los hinchas silbaron al equipo tras el partido contra Platense y Racing, apuntando directamente al técnico Claudio Úbeda, quien está en la mira desde la eliminación ante Racing en la Bombonera, recordando el cambio de Sebastián "Changuito" Ceballos. Úbeda se muestra tranquilo pese a la falta de ideas de juego y los malos resultados, mientras los silbidos también alcanzaron a Edinson Cavani, ídolo reciente que salió silbado del campo.
Los hinchas exigen a Juan Román Riquelme que tome una decisión drástica, ya sea que Úbeda se vaya por respeto al club o que Riquelme lo saque como presidente. Se menciona la presión para que Cavani baje su sueldo por amor a la camiseta, y el equipo se prepara para la Copa Argentina el martes contra un rival menor, pero la preocupación real es la inminente Copa Libertadores con este cuerpo técnico inestable. El debate en el programa incluye dudas sobre si Úbeda llegará a la Libertadores, y se habilitó un WhatsApp para opiniones de hinchas.
La discusión continúa con recuerdos de silbidos en la Bombonera, incluyendo la salida de Cavani y Úbeda, y un clima de desabuso tras derrotas recientes. Los panelistas destacan que los hinchas de Boca, tradicionalmente respetuosos, se tomaron su tiempo para expresar su bronca, comparado con otras hinchadas. Se especula sobre posibles reemplazos como Antonio Mohamed, y se critica el interinato prolongado, exigiendo una decisión firme de Riquelme.
Leandro Paredes inicialmente bancó a Úbeda comparándolo con Scaloni, pero su reacción frustrada en el partido contra Racing y posteriores disculpas sugieren una posible bajada de línea. Los hinchas cuestionan por qué los jugadores hablan en lugar de jugar, y se lee mensajes de televidentes como Gerardo preguntando qué ganó Úbeda para ser DT. El origen de Úbeda como pedido de Miguel Ángel Russo se menciona, pero ahora se considera que debe dar un paso al costado por falta de capacidad.