Tras un ataque ruso con drones en la región de Odessa, los bomberos iniciaron la lucha contra el incendio provocado en infraestructuras civiles y energéticas. El impacto hirió a dos personas y causó daños graves, según reportes del gobernador Oleg Kiper. Imágenes muestran a los equipos de emergencia extinguiendo las llamas en una casa particular y otras zonas afectadas.
El gobernador confirmó que el ataque dejó casi 99.000 consumidores sin electricidad al día siguiente, agravando la crisis en pleno invierno. Este incidente se enmarca en la estrategia rusa de desarticular la red eléctrica ucraniana, intensificando el sufrimiento de la población civil a dos días del cuarto aniversario de la invasión.
Los servicios de rescate eliminaron los focos de incendio sin reportar víctimas adicionales en este episodio, pero el alcalde de Odessa, Oleg Hiper, describió los ataques como masivos contra el sector energético, con amplias zonas incendiadas que fueron controladas oportunamente.