Hoy México vive un caos absoluto tras el asesinato confirmado de El Mencho, Nemesio Oseguera Cervantes, líder del violento Cartel de Jalisco Nueva Generación, el último gran capo narco del país. Eliminado por fuerzas mexicanas en un operativo de alto impacto, bajo la política de Estado impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y ejecutada por el secretario de Seguridad Omar García Harput, quien ya había sido blanco de atentados del cartel que mataron a sus custodios y un policía. Este golpe clave, posiblemente con inteligencia de Estados Unidos por presiones de Donald Trump contra el fentanilo que ingresa vía este cartel, desata pánico generalizado.
El país entra en crisis: escuelas cerradas, transporte público suspendido, aerolíneas como Air Canada cancelan vuelos a la zona caliente de Jalisco, y la Cancillería Argentina advierte no viajar allí. Bloqueos carreteros en varios estados y operativos desordenados generan temores de gobernanza criminal descontrolada, especialmente tras la trascendencia de El Mencho, quien mandaba con sangre y fuego en su organización responsable del principal flujo de fentanilo a EE.UU. en los últimos cinco años.
Desde Estados Unidos y México, reporteros analizan el operativo más importante en años, con presión mediática de Trump para declarar narcoterroristas a las bandas y forzar acciones contra el narco. En vivo con corresponsales como Alberto en México, se destaca que es un golpe no solo por el personaje, sino por combatir la influencia criminal en estados enteros, aunque sin prever el caos posterior como bloqueos y crisis de seguridad.