Durante el Carnaval, un agente del Servicio Penitenciario Federal, Alberto Javier Ábalos, fue asesinado en José Paz, en la intersección de Gaspar Campos y Ruta 197. Mientras trabajaba de delivery en moto, dos motociclistas lo encañonaron para robarle su ciclomotor de 150 cc, baleándolo delante de su hijastra. Ábalos se identificó como uniformado, pero los delincuentes huyeron cruzando en rojo, dejando el cuerpo tirado en medio del tránsito.
El hecho ocurre en un contexto de inseguridad vial, con nadie interviniendo por miedo. Es el quinto uniformado asesinado en el año: se mencionan Alejandro Núñez (policía bonaerense en persecución), Santiago Lexiuc (en allanamiento a búnker de drogas), y otros en intentos de robo. Los sueldos bajos obligan a estos trabajos extras, destacando la vulnerabilidad.
El robo de motos ha crecido explosivamente: de 17.180 denuncias en junio 2020 a 41.600 en 2025, según la Superintendencia de Seguros. Muchos no denuncian por falta de seguro. Otro hecho en Mercedes involucra disparos durante el Carnaval, sumando a la ola de violencia.
Imágenes muestran el encierro de la víctima y la huida, con testigos huyendo por temor. La policía investiga, pero el patrón de robos violentos persiste sin freno aparente.