En uno de los hechos más violentos del fin de semana, Javier Ábalos, un agente penitenciario bonaerense de 46 años, fue asesinado a balazos durante un intento de robo en José C. Paz. El crimen ocurrió el sábado a la noche en la intersección de las avenidas Gaspar Campos y Ruta 197, un punto central y transitado del partido, donde dos delincuentes en moto lo sorprendieron en un semáforo en rojo mientras realizaba un reparto para sumar ingresos extras a su salario.
Ábalos, quien trabajaba como ayudante primero en el penal de Marcos Paz, iba en su Honda 150 junto a su hijastra de 26 años cuando los ladrones intentaron llevarse la moto y sus pertenencias. Se identificó, sacó su arma personal para defenderse, pero recibió tres disparos: uno en el tórax, otro en la clavícula y uno en la pierna. Quedó tendido en el asfalto de la Ruta 197, un lugar conocido por su alta inseguridad, donde hace apenas un mes, el 13 de enero, asesinaron a Gustavo, otro hombre de 46 años, en circunstancias similares al intentar robarle la moto cerca de allí.
El hijo de la víctima, Tomás, de 22 años, relató el horror de llegar minutos después al lugar, reconocer la moto de su padre y verlo agonizante en el piso. Apoyó a su padre, quien le apretó la mano y le dijo que lo amaba antes de ser llevado al hospital, donde falleció 15 minutos después tras un intento fallido de reanimación. Tomás, hablando de espaldas por temor a los prófugos, describió cómo recogió las pertenencias, incluyendo la pistola, para evitar robos adicionales, y lamentó la pérdida de su "compañero" que dejó a su hermanito solo como el mayor de la familia. La zona, con mucho movimiento incluso un sábado a la noche cerca del centro, resalta la impunidad de estos ataques en avenidas clave que conectan con la Panamericana y el Camino del Buen Aire.