En José Paz, sobre Gaspar Campos y Ruta 197, dos motochorros encerraron y balearon a Alberto Javier Ávalo, un agente del Servicio Penitenciario Federal que trabaja en el penal de Marcos Paz. Ocurrido en un lugar con mucho tránsito, lo mataron delante de su hijastra mientras realizaba delivery, pese a identificarse como integrante de una fuerza uniformada.
Los delincuentes huyeron cruzando en rojo, dejando la moto tirada en la escena. Nadie intervino por miedo, y Ávalo quedó tirado sin asistencia inmediata. Es el quinto uniformado asesinado en el conurbano este año, sumándose a casos como Alejandro Núñez de la Bonaerense, baleado en una persecución en Bernal-Villa Domínico, y Santiago Leziuc del AYSA, muerto en un allanamiento a un búnker de drogas.
El robo de motos en Argentina creció explosivamente: de 17.800 denuncias entre junio 2020 y junio 2021, a 41.600 entre 2020-2025, según la Superintendencia de Seguros de la Nación. Muchos no se denuncian por falta de seguro. El incidente ocurrió cerca de la Municipalidad de José Paz, el Hospital Domingo Mercante y la estación de trenes San Martín. Ávalo se identificó verbalmente, pero los motochorros dispararon igual.
Esto lamentablemente nos sorprende, pero ocurre diariamente en el contexto de un carnaval con muchos hechos de sangre, incluyendo lo sucedido en Mercedes.