En la apertura del programa, se denuncia que Argentina está rota intencionalmente por la aprobación de la reforma laboral en diputados, que se convertirá en ley en senadores esta semana. Se la califica como la ley más antidemocrática desde la dictadura, que rompe el vínculo entre trabajadores, empleadores y el Estado, retrocediendo 80 años en derechos conquistados por luchas históricas y el peronismo.
Se anticipa la presencia de trabajadores de FATE, que contarán su historia de despidos masivos. Magallanes critica sarcásticamente el "no es para tanto" del periodismo independiente ante los despidos, citando a Luis Majul cuestionando cuántos realmente quedarán sin trabajo y sugiriendo alternativas precarias como "pedalear" o "parripollo". Se menciona un legislador salteño que minimiza la falta de remedios en PAMI, y ejemplos como el trabajo infantil justificado o el ayuno intermitente normalizado, todo enmarcado como consuelo del verdugo en tiempos de crisis.
Se recuerda una intervención de Néstor Kirchner en FATE, destacando la mirada sobre el trabajador. Luego, entrevista a trabajadores José Orellano, Carlos Oroño y César Albornoz, quienes describen la situación: la fábrica cerrada sin novedad de la patronal, puertas no abiertas pese a materia prima y máquinas listas, viéndose como rehenes de pujas entre empresarios y gobierno. Llegaron a un cartel de despido tras 13 años de antigüedad, uno en vacaciones, notificación ilegal con cese de actividades.
Comparten impactos personales: Carlos Oroño, mecánico industrial, ve difícil encontrar trabajo similar con bajo salario, recurriendo a oficios variados. César Albornoz enfrenta cambio de obra social para su hijo con autismo, reiniciando trámites y tratamientos. José Orellano, con hija de 20 años con parálisis cerebral, detalla necesidades médicas costosas: bomba de baclofeno, catéter cerebral, pañales, alimentación especial a 35.000-40.000 pesos por lata, medicamentos sobre 30.000 pesos, recargas cada dos meses y apoyos en dólares, temiendo por su vida sin cobertura.