El presentador comparte su semana tomando mate mientras viaja por Argentina, destacando encuentros con gente que cuenta historias y recomienda lugares para visitar, enfatizando el deseo de mostrar lo que nadie más enseña en Argentina por argentinos.
Se promociona Canal 9 como el único canal federal que valora la cultura y el trabajo argentino, criticando la dependencia de contenidos foráneos como novelas y realities importados que desplazan producciones locales y dejan a trabajadores sin empleo.
El conductor exige más oportunidades para estudiantes y contenidos locales en todos los canales, proponiendo una ley que obligue al 80% de contenidos locales, cuestionando los ratings manipulados que ignoran el interior del país y favorecen a grandes empresas publicitarias.
Se lamenta el daño a la industria televisiva argentina por priorizar ratings sobre el esfuerzo local, urgiendo a medir audiencias en todo el país y dar espacio a los hijos de los argentinos en los medios.